“La ilustración no es un adorno de las palabras sino otra forma de hablar”

Escrito por Karen Crespo
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Nivio López Vigil es un amigo  y colaborador de ¡Libros para Niños!. Reconocido ilustrador infantil con más de cien publicaciones. Sus trabajos de acuarela van desde el manejo clásico de paisajes hasta la caricatura de personajes encuadrados en una composición brillante.

Es el menor de cinco hermanos, nació en Cuba, pero radica en España desde los 4 años de edad. Para él, “la ilustración no es un adorno de las palabras sino otra forma de hablar” y cada figura, cada color, es una forma impactante de llegar al lector. Su mayor orgullo afirma es el haber ilustrado más de cien libros para niños, entre ésos: El Quijote, Hansel y Gretel, los cuentos de Edgard Allan Poe, y el Popol Vuh.

Su principal interés —dice el ilustrador— es mantener cautivo al pequeño lector que pasa la mayor parte del tiempo frente al televisor o la computadora. Ya han pasado 27 años desde la publicación de la obra Un güegüe me contó. Este libro es el fruto del primer viaje a Nicaragua, donde Nivio López Vigil cree haber captado la imagen y el color de la cultura e historia nicaragüense.

“Quienes lo leen, y lo ven desde su infancia lo identifican como suyo. La complicidad del texto junto a la ilustración lo han convertido en uno de los libros más leídos entre los niños”, refiere el ilustrador.

Con el Fondo Editorial Libros para Niños también ha publicado Cinco noches arrechas, Historia del muy bandido, igualado, rebelde, astuto, pícaro y siempre bailador Güegüense, La balanza de don Nicolás Sandoval, La lechera y el carbonero, Los dientes de Joaquín, la colección contra la violencia (mi mamá me quiere, mi papá me quiere, mi abuelita me quiere, Yo quiero a mi escuela, Yo me quiero) y la Colección Taîra primera colección de literatura infantil basada en la tradición oral del pueblo Miskitu.

Sobre ilustrar para niños, Nivio López Vigil afirma que “al niño se le llega más rápido con la imagen, ya que de esa manera aprende sobre su mundo, todavía no conoce el proceso de intelectualizar, y entonces lo hace un producto más perfecto. Son palabras, nada más que reflejadas en esas imágenes. En mi caso, siempre que siento y pienso las imágenes, lo hago pensando en lo que el niño va a recibir.

* Texto extraído de la entrevista elaborada por la periodista Tania Sirias para el diario La Prensa en agosto de 2010.  Para verla completa, revisar el siguiente enlace http://goo.gl/nXPuDv

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